Industrias que atendemos

Ocho sectores con consumo alto o recurrente de gas L.P. en el Valle de México. En cada uno cambia el equipo, la frecuencia de entrega y el volumen: esto es lo que resolvemos en cada caso.

Flotillas y movilidad

Operaciones que se mueven sobre ruedas

Cuando el combustible es el segundo costo después de la nómina, convertir a gas L.P. cambia la ecuación. Estos tres perfiles comparten un patrón: muchos kilómetros diarios, rutas repetidas y unidades que no pueden parar.

Logística y centros de distribución Unidades de reparto que salen y vuelven a la misma base cada día. Al tener punto fijo de retorno, la carga se programa en el patio y no hay desvíos a estación de servicio. Servicio típico: carburación para flotillas más un tanque de almacenamiento en sitio.
Transporte de carga y pasaje Rutas urbanas y foráneas dentro de la zona metropolitana. Aquí el dato que manda es el rendimiento por kilómetro y el costo por unidad: lo medimos antes de convertir para que la decisión se tome con números de tu operación, no con promedios.
Mensajería y última milla Muchas unidades pequeñas, trayectos cortos y arranques constantes. El gas L.P. genera una combustión más limpia, lo que reduce depósitos de carbón y alarga los intervalos de servicio del motor y del aceite.

Industria y comercio

Consumo fijo, entrega programada

En planta y en piso de venta el gas L.P. no mueve vehículos: alimenta procesos. Lo que importa entonces es que el tanque nunca llegue a la reserva y que cada entrega venga facturada.

Manufactura Hornos, calderas, secado y montacargas de combustión interna. Suele convivir el consumo estacionario de planta con el de los montacargas, así que dimensionamos ambos en la misma visita. Servicio: suministro estacionario.
Embotelladoras y bebidas Líneas de lavado, pasteurizado y flota propia de reparto. Es el caso donde más se nota tener un solo proveedor para el tanque de planta y para las unidades: una cuenta, una factura, un interlocutor.
Alimentos y cocinas industriales Comedores, panificadoras, procesadoras y cocinas centrales. El consumo es estable y predecible, así que la frecuencia de entrega se fija por calendario y se ajusta cuando cambia la producción.
Construcción Obra con maquinaria y montacargas, donde el punto de consumo se mueve conforme avanza el proyecto. Aquí la instalación se dimensiona por etapa y se reubica según el frente de trabajo.
Comercios y negocios Restaurantes, lavanderías, hoteles y locales con consumo recurrente. Volúmenes menores que la industria, mismo criterio: entrega en ventana pactada y CFDI en cada carga.

Lo que no cambia

Igual para los ocho sectores

Cambia el equipo y el volumen; el compromiso operativo es el mismo en todos los casos.

Operación
CoberturaValle de México
Respaldo de abastoDos plantas propias
EntregasEn ventana pactada
Administración
FacturaciónCFDI en cada entrega
InstalaciónBajo protocolos NOM
AtenciónDirecta, sin intermediarios

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